El lado oscuro de Christina Hendricks

Como la canción de Leighton Meester (Gossip Girl), Good girls go bad, a veces pasa que hasta las mejores se pasan al lado oscuro. Pero… ¿Qué opciones tiene un gato cuando lo arrinconan contra la pared y panza arriba? Si quiere sobrevivir tiene que sacar sus garras.

Chicas buenas, madres desesperadas

Pongámonos en situación: Detroit. Beth (Christina Hendricks -Mad Men-) una perfecta ama de casa, se da cuenta no sólo de que su marido la engaña con una barbie anoréxica sin cerebro, sino que éste además se ha gastado todo el dinero para pagar las tres hipotecas que ya acumula su casa. Su hermana, Annie (Mae Whitman -Arrested Development-) va a tener que luchar por la custodia de su hija pero es incapaz de contratar a un abogado con su sueldo de cajera. Su mejor amiga, Ruby (Retta -Parks and recreation-) no sabe qué hacer ya para conseguir mejorar la calidad de vida de su hija, que lo que realmente necesita es un trasplante de riñón. Todo sería tan fácil con dinero. Pero está claro que la vida no es fácil para nadie y menos para los que siguen las reglas.

¿Qué hacer cuando tus hijos, la carne de tu carne, te necesitan (A ti y a tu dinero, claro)? Pues te conviertes en el siguiente eslabón de la cadena alimentaria: En atracador. Un atraco al super y nos retiramos. Ya está. Pero salir del lado oscuro no es fácil. Las cosas siempre se complican. Y no te van a dejar salir tan fácilmente. Es más… ¿De verdad vas a querer salir tan fácilmente? Estar fuera de la ley es adictivo, nadie te manda, ya no eres la pringada que tiene que decir “Sí, bwana” al jefe. Puedes pagar las facturas sin deslomarte e incluso te da para algún caprichito: Ir a cenar, comprarse unas joyas, un porsche…

Así es Good Girls, la nueva serie original de Netflix. Y aunque no lo parezca, en el fondo es una comedia. Tragicomedia, pero comedia al fin y al cabo. Llamadme loca pero no sé porqué Ozark fue bautizada como la nueva Breaking Bad. De hecho creo que, si Breaking Bad tuviera una hija con Desperate Housewives, se llamaría Good Girls. Y es que todas las chicas malas fueron alguna vez buenas. Lo que ocurre es que se dieron cuenta de que los cuentos de hadas y princesas con finales felices no existen. De que esos cuentos los inventaron para mantenernos a raya. Además, en el fondo, todas sabemos que no pasa nada por pisar un poco la línea. El problema viene cuando te has alejado kilómetros de la frontera.

Si la serie os resulta tan adictiva como a mí, tengo buenas noticias: Ya hay confirmada una segunda temporada. Ahora sólo hay que esperar un poco para saber si mis tres chicas tendrán un final por todo lo alto como Walter White. Al fin y al cabo, “My Baby Blue” es una gran canción para un glorioso final.

Rick y Morty y Aggretsuko y Viceversa

Si recomendar una serie ya de por sí es bastante complicado, intentar recomendar una serie animada es directamente misión imposible, a menos que se trate de Los Simpsons.  Además, in my opinion, no está demás diferenciar entre anime (animación japonesa) y animación a secas. Y realmente no es lo mismo porque categorías de Anime hay para parar tres barcos y me quedo corta. Porque no es lo mismo hentai que ecchi y porque la categoría de gore la puedes subdividir hasta el infinito y más allá: post-apocalíptico, con personajes tsunderes, yanderes, con estilo steampunk, ciberpunk, en realidades utópicas o distópicas…  Y así hasta que uno se aburra. El lado positivo de su lista de género es que puedes filtrar más fácilmente y con poner una sola palabra clave (Ejemplo: yandere) puedes encontrar series que, no sólo tengan una misma temática, sino que además compartan personajes con una psicología similar. En este caso más bien, psicopatología, ya que etimológicamente hablando una yandere es una persona loca de amor. Así que, teniendo esto en mente, si te gustó Mirai Nikki y su personaje Yuno Gasai probablemente disfrutes con series de corte similar como es el caso de Higurashi no naku koro ni, Death Note, Elfen Lied o Deadman Wonderland.

 

 

También cabe mencionar que, en su mayoría, los openings y endings (Canciones introductorias y canciones finales) dentro de la animación japonesa son una auténtica maravilla. Eso sí: ¡¡¡Ojito!!! A la que te descuidas y le buscas los subtítulos -y prestas atención a las imágenes- te hacen el spoiler de tu vida.

De todas formas, en esta entrada no os voy a recomendar ninguna de las anteriores, porque estimo que antes que pincharos heroína cortada en vena es mejor que tengáis un buen viaje con un poco de maría. Digamos que las series anteriormente mencionadas serian un nivel avanzado pero si os pica el gusanillo y sois de los que necesitáis leer un “Esto no es para ti” para lanzaros en plancha, ya estáis tardando.

Por el contrario, si necesitáis algo más “light” para iniciaros en el mundo de la animación, aquí os dejo dos series, la primera estadounidense y la segunda japonesa, que me tienen enganchada y con las que me río más que con Aziz Ansari en Master of none.

 

RICK Y MORTY

Serie de animación gamberra y gore donde las haya, que cuenta las aventuras de la que podría ser la típica familia americana, con la salvedad de que el abuelo de dicha familia es el científico más inteligente y loco, no sólo de la galaxia sino del multiverso. En cada episodio seremos partícipes de las aventuras de abuelo y nieto viajando por el espacio-tiempo. Vamos, lo que vendría a ser una parodia de Regreso al Futuro donde Doc ha sido sustituido por Rick Sánchez, Marty McFly por Morty y en vez del elegante De Lorean encontramos una pistola capaz de abrir portales interdimensionales. Y todo con una estricta terminología científica que ríete tú de la jerga que emplean en The Big Bang Theory. Familiarízate ya con términos como el gato de Schrödinger, ex machina o bombas de neutrinos. Lo vas a necesitar si quieres entender las bromas hechas a la velocidad de la luz e incluso la trama de alguno de sus capítulos.

Y, aunque siempre recomiendo ver las series en estricto VOS o VOSE, esta sería la única excepción en la que recomendaría la versión doblada, salvo que se tenga un dominio del inglés nivel Dios, ya que los diálogos van muuuy deprisa y, o estás atento a los subtítulos o estás atento a la animación y a sus juegos de palabras. Con Rick y Morty ser multitarea en versión original no siendo nativo es casi misión imposible.

Por ahora podemos disfrutar de tres temporadas completas pero cuentan las buenas lenguas que se preven al menos 70 capítulos más. ¡Oh Yeah! O, como diría Rick: ¡Waba laba dab-dab!

 

AGGRETSUKO

La versión gamberra y japonesa de Zootropolis se llama Aggretsuko. Todo el que haya trabajado alguna vez en una oficina se va a sentir identificado si no con Retsuko con su entorno laboral. ¿Y quién es Retsuko? Pues una panda rojo super dulce, buena y trabajadora. Al menos en su versión Tatemae (Su fachada. Como se muestra en público) porque su versión Honne (sus verdaderos sentimientos) es bien distinta: Después del trabajo se convierte en Aggresive Retsuko para cantar a grito pelado en el karaoke canciones de Death Metal.

Y es que, en el fondo, todos deberíamos aprender un poco de Retsuko, que en vez de pegarle cuatro gritos y tres ostias al cerdo de su jefe -que realmente es un cerdo- se va al cuarto de baño a desahorgarse y a cantar lo que realmente le gustaría decirle a la cara. Aunque, todo sea dicho, sus compañeros no tienen desperdicio: Su compañera Fenneko mejor tenerla de amiga que de enemiga porque con una foto de Instagram no sólo te monitoriza si no que te analiza psicológicamente y Washimi, la secretaria del presidente, da lecciones de vida con cada palabra que suelta por el pico.

Así que, si quieres reírte un rato con situaciones de la vida laboral y de paso aprender un poco de japonés (Como diría mi sobrino: “No concibo el anime en otro idioma que no sea el japonés”) con ayuda del VOSE, esta es tu serie. Además sus capítulos se pasan volando porque no duran siquiera ni veinte minutos.

 

Ambas series las podemos encontrar en Netflix (Rick y Morty además también se puede ver en el canal TNT) y aunque a la primera la califique de gore he de decir que tampoco es para tanto. Si queréis violencia extrema, que se os revuelva el estómago y que tengáis ganas de cambiar de canal a los cinco minutos lo mejor es que pongáis Mujeres y Hombres y Viceversa. Pero bueno, sólo es mi opinión.

La taquilla en casa (Y el armario en la tele)

Hoy en día ver series es incluso más fácil que cambiarse de ropa y gran culpa de esto la tienen dos grandes gigantes: Netflix y HBO. Pero, siguiendo con el símil de la ropa, si Netflix vendría a ser como el armario-vestidor de Cher en Clueless, donde todo está ultra clasificado e hiper ordenado, aunque con alguna cosilla de saldo, en cambio HBO viene a ser como el pasillo-vestidor del piso de soltera de Carrie Bradshaw: Todo apelotonado y a ver si tienes alma de sacar la percha pero ahí está: El modelito perfecto de Armani Prive justo encima de una caja donde se guardan unas botas Jimmy Choo y en el suelo, por supuesto, ese bolso que nos chifla de Alexander Mcqueen.

Y vosotros preguntaréis ¿Y que es mejor, peazo vestidor con tres plantas o tener un buen fondo de armario? Pues yo lo quiero todo, todo y todo. A ver que hago yo todo el día con unos Loubotin. ¡Para andar un kilometraje necesito unas manoletinas del H&M! Ya me podré el taconazo en una boda (Pero las manoletinas siempre en el bolso)

Bueno, como creo que ya me habéis captado voy a captar ahora vuestra atención en tres letras para que sepáis qué series ver en la HBO. No voy a hacer un Top Ten, lo voy a simplificar de los lindo: Tres “Must” de nuestros tiempos y dos series que podemos denominar clásicos o clásicos modernos (Ya sabéis: “Ante la duda… la más viejuna” Un clásico nunca te va a defraudar)

 

Big Little Lies

En mi casa también conocida como “Las locas del coño”. Como putas cabras estas señoras, oigan. Pero es pa entenderlas y pa quererlas. Luego les coges cariño y te dan ganas hasta de adoptarlas. Pues esta serie iba para mini pero tuvo tanto éxito que en breve tendremos su segunda temporada. Al cartel, que ya era de infarto en la primera temporada (Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Lura Dern, Zoë Kraviz…) se le une ahora Meryl Streep así que la cosa promete.

¿Y qué vamos a ver? A modo de Mcguffin nos sirven un asesinato para que de esta manera pueda ser contada la historia de unas madres que viven en un idílico pueblecito de EEUU que parece que tan idílico no es. Lo dicho: Luego les coges cariño. A todas. De verdad.

 

Westworld

Con esta serie pasa como con The Handmaid’s tale: Que hay una película previa. ¿Y es la serie mejor que la película? Visual y técnicamente hablando sí. Actoralmente hablando Evan Rachel Wood y sobre todo Thandie Newton lo bordan. ¿Y el guión es lo suficientemente sólido? Pues ahí tengo mis dudas. A ver qué hacen con la segunda temporada.

¿Y qué vamos a ver? Podríamos considerar la serie una precuela de la película. Si no has visto la película, para no hacer spoiler simplemente diré que esta es una serie de ciencia-ficción para los que les gusta, y mucho, la ciencia-ficción. Si a ti lo que te gusta es el Oeste mejor ponte a ver Jóvenes Jinetes. Si quieres meterte en el mundo de Westworld tírate a la piscina sin más. ¡No busques teorías por la red que te vas a hacer autospoiler! Paga tu entrada y disfruta del parque.

 

The Night Of

Alabado sea el señor: Una miniserie de verdad de la buena. 8 episodios y c’est fini. Nos vamos a encontrar al secundario de lujo por excelencia (John Turturro) y nos vamos a quedar con una cara nueva (Riz Ahmed)

¿Y qué vamos a ver? Pues esa noche en la que tu vida cambia 180 grados pero para mal. Para peor. Para acabar en la cárcel. Una suerte de catastróficas mariposas que harán que te preguntes ¿Y si no hubiera salido esa noche? ¿Y si no hubiera aceptado la invitación? Porque al final no sólo cambia tu vida. Cambia la vida de tu madre, de tu padre, de tus amigos, incluso de los compañeros de trabajo de tu padre. En fin, que tu vida se va a la mierda y encima arrastras a todo el que te rodea.

 

Y para finalizar mis dos clásicos modernos de culto que ya deberías haber visto, aunque sólo sea una temporada: A dos metros bajo tierra y, por supuesto, The Wire. Esta última, no es para todos los públicos. La gente suele decir que “es lenta”. Y yo digo lo mismo que David Simon: Que se joda el espectador medio. Esto es HBO y si quieres encefalograma plano cambia al 5.

La pesadilla de la doncella

La primera vez que leí algo de la trama de esta serie (The handmaid’s tale) pensé que me recordaba a una película que había visto en la que salían Faye Dunaway y Natasha Richardson. Más tarde Filmaffinity se encargó de recordarme lo pardilla que soy algunas veces (Nihil novum sub sole)

Cierto que la distopía (¡Cómo me encanta usar esta palabra! Es que se me llena la boca) ya estaba ahí, en novela y en película. Pero faltaba la serie. ¡Y qué serie! ¿Quién iba a pensar que una distopía cuasi apocalíptica iba a desbancar a la que a priori parecía que iba a ser la niña distópica bonita de ciencia-ficción de la HBO nacida para ser la futura Juego de Tronos (Alias Westworld)?

Admitámoslo de una vez por todas: Nos encantan las distopías. Las utopías nos la traen al pairo. ¿Un mundo donde todo el mundo es feliz? ¿¡Dónde se ha visto eso!? No. A nosotros nos va la marcha. Nos gusta sufrir. Nos gustan los apocalipsis zombis, los parques de atracciones donde se pueda matar a un robot o enamorarse de él. Lo mismo da. Y nos gusta ver una suerte de E.E.U.U. donde las mujeres han perdido todos sus derechos y para lo único que sirven es para procrear. Si es que somos masocas. Que digo yo que si estás depre no se te ocurre hacer maratón con Requiem por un Sueño, El Diario de Noa y Nunca me abandones, ¿no?

En fin, que ya hemos dado el primer paso: Admitimos que nos va la marcha y nos gusta sufrir y ver sufrir a los demás. Si eres mujer ¡Enhorabuena! Esta es tu serie de todas todas. Vas a pasar por todas las fases: Incomprensión, indignación y frustración. Así en bucle hasta el último capítulo de la temporada. La parte positiva, que la hay, es que es una pedazo de serie y que la vas a disfrutar, seas hombre o mujer, aunque odies a muerte la ciencia-ficción. A su prota, Orejitas para los amigos, ya la conoceréis de Mad Men (Y de verdad os digo que, en el hipotético caso de que no hayáis visto esta serie, ya estáis tardando) y la robaplanos que se ha llevado el Emmy será por siempre jamás Rory. (Lorelai Leigh Gilmore, para los que no sean tan amigos)

Se acerca la segunda temporada y parece que la cosa se va a poner aún más fea. Con campo de concentración incluido rebautizado con el nombre de “Colonías”. La buena noticia, que la hay, es que parece que se incorpora al reparto Marisa Tomei y estoy segura que cualquiera que sea su rol será mejor que el de Tía May.

Toca a esperar ahora. Si necesitáis urgentemente un chute distópico os recomiendo Ready Player One. En esta película de ciencia-ficción, la humanidad se encuentra sumida en una depresión económica y la gente sobrevive como puede en parte porque pasa más tiempo en un juego de realidad virtual que en la vida real. En fin, que las distopías ya no son lo que eran.

 

 

  • Serie: El cuento de la doncella (The handmaid’s tale)
  • Dónde verla: HBO
  • Recomendada para:Si te gustó Hijos de los hombres, el planteamiento es similar.

Bienvenidos a Channel Zero

Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador: Channel Zero no es ningún canal. Channel Zero es una serie… ¿De terror? Sí, de terror. De terror-terror.

¿Y por qué dudo? ¿Por qué los puntos suspensivos? Porque es un terror que seguramente nunca hayáis visto en una serie. Porque no es sólo terror de vísceras, va más allá. No es American Horror Story ni Scream. Lo más parecido sería Masters of Horror y ni eso. Channel Zero es desasosiego en estado puro. Es no saber si te gusta o no te gusta lo que estás viendo pero querer seguir viendo más. Es querer apartar la vista del televisor, taparte los ojos como cuando de pequeña te asustaba Diana al comerse un ratón pero, aún así, dejar una rendijita abierta entre tus manos para ver como el pobre animalillo pasa a mejor vida. Así es Channel Zero.

Esta serie ya va por su tercera temporada pero he de admitir que aún me falta el último capítulo de la segunda. No obstante me voy a permitir el lujo de poneros un poco en antecedentes para que os entre el gusanillo.

La primera temporada gira en torno a unas misteriosas desapariciones de niños y su aparente conexión con una serie infantil de los 70 (Candel Cove: Ensenada de la Vela) Hasta aquí todo correcto, ¿No? Pero ¿Y si resulta que esta serie no es real? ¿Y si nunca se emitió a pesar de que todos los niños la recuerdan? ¿Y si te dijeran que mientras tu estabas viendo el monstruo de las galletas en la tele lo que había en la caja tonta era un fundido en negro? Pa que se te funda el coco, ¿No?

La segunda es mucho peor. La segunda va de tu casa del terror. Tal como escribo: No la casa del terror. Tu casa propia, personal e intransferible del terror. En esta temporada unos jóvenes se adentran en una casa muy particular. Una casa en que cada habitación es peor que la anterior pues las habitaciones se adentran en tus miedos, tus recuerdos, incluso en tu pasado más oculto hasta llegar a… Digamos que llegan a algún sitio y hasta aquí puedo escribir.

De la tercera temporada, ya que hasta ahora todo ha ido in crescendo, espero mucho más. Más miedo, más desasosiego… En definitiva: Quedarme sin respiración (Eso es lo que espero, no sé lo que encontraré) Hasta la fecha no hay conexión, al menos que se sepa, entre temporada y temporada. Vamos, que no busquéis Huevos de Pascua como locos que esto no es Black Mirror y no vais a encontrar ninguna postal de San Junipero por ninguna parte. Eso sí, quizás lo que une las dos primeras temporadas es una única pregunta ¿Hasta donde estarías dispuesto a llegar por tus seres queridos? Es más, ¿Quiénes son tus seres queridos? ¿Tu padre, tu hija, tu mejor amiga?

Y aquí me quedo, con el runrún de no encontrar una palabra que defina esta serie. Quizás es que no la hay.

  • Serie: Channel Zero
  • Dónde verla: HBO
  • Recomendada para: Si los Baby Einstein te resultan más perturbadores que los Happy Tree Friend ¡Enhorabuena! Esta es tu serie.

Cazadores de monstruos

La niña que vio El silencio de los corderos en una cinta VHS estaba esperando justo esta serie. Ni Profiler, ni CSI, ni Mentes Criminales. Nop. Justo esta serie. La serie que define el termino asesino en serie. La que te explica desde las entrañas que hay una base científica para encerrar a un asesino psicópata/sociopata y tirar la llave de su celda al mar, matarile, rile, rile.

¡Ojo! Visítalo si quieres. Estúdialo. Trata de empatizar con él, si te apetece, pero recuerda: “El que lucha con monstruos debe tener cuidado para no resultar él un monstruo. Y si mucho miras a un abismo, el abismo concluirá por mirar dentro de ti”

¿Y si el bien y el mal no son extremos de una misma línea? ¿Y si esta linea fuera en verdad un círculo? Pues en ese caso, los extremos se unen. Al final será más fácil que te pases al lado oscuro que un asesino psicopata/sociopata se redima.

¡Ojo! Que tener una mente psicopática no es malo. Pues ni todos los psicópatas son asesinos (De hecho alguno quizás le haya salvado la vida) ni todos los asesinos son psicópatas. Al igual que no todos los asesinos tienen el mismo coeficiente intelectual (Asesinos organizados y desorganizados) Y por supuesto, el detonante, ese momento en que a uno se le pela el cable, hace contacto y se produce una chispa, es diferente para cada uno de ellos.

Interesante ¿Verdad? Ríete tú de los zombis, de los fantasmas y de los muertos. A mi los que me dan miedo son los vivos porque desgraciadamente los monstruos sí que existen.

¿Y qué serie es esta? os preguntaréis. Mindhunter, una de las series revelación del 2017. En ella, dos agentes del FBI junto con una psicóloga, empiezan a establecer las bases en 1977 de los que seria la psicología y perfilación criminal (Y posteriormente, la Unidad de Ciencias de la Conducta del FBI) gracias a unas entrevistas en diversas cárceles a los que hoy en día denominamos asesinos en serie.

La serie tiene una base real. De hecho, el asesino en serie Ed Kemper es real y sigue en la Prisión Estatal de Vacaville (El libro Avenida de los Gigantes está inspirado en su vida) Dicen que la serie se inspira en el libro Mindhunter: Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit, escrita por John E. Douglas aunque yo personalmente creo que los libro que realmente la inspiran son Asesinos en serie y Dentro del monstruo, ambos escritos por su compañero Robert K. Ressler, que fue la persona que en los años 70 acuñó el termino “serial killer”. Pero supongo que es más fácil hacer la promoción de la serie con alguien que este vivo ¿no?

Quizás de la serie la que más nos suene sea Anna Torv (Fringe) pero hay que reconocer que todo el reparto está muy bien ya que podemos apreciar a lo largo de los capítulos como todos y cada uno de los personajes tienen que luchar con sus monstruos internos y particulares, ya sea en el trabajo o en la familia. En pareja o en soledad. Tendrán que evitar no caer en las profundidades del abismo para no convertirse en aquellos contra lo que luchan. Y es que a veces los monstruos están más cerca de lo que creemos.

 

 

  • Serie: MINDHUNTER
  • Dónde verla: Netflix
  • Recomendada para: Los que alguna vez soñaron con ser Clarice Starling o Robert K. Ressler

 

 

Me gusta

Me gusta The Deuce. Me gusta que pasen muchas cosas y que algunos digan que no pasa nada.
Me gusta James Franco. Me gusta desde Freaks and Geeks. Un tío bueno que va de sobrao. Que levante la mano la que nunca se enamoró del malo. Pues eso.
Me gusta Maggie Gyllenhaal. Te diría que me gusta desde Donnie Darko pero a mi el que me gustaba era su hermano. Esta mujer honorable por fin tiene un papel a su medida. Ya era hora.
Me gusta Margarita Levieva. Me gusta desde The invisible, esa peli infravalorada que han visto cuatro gatos (¡Miau!) Al fin y al cabo Revenge sólo tenía sitio para dos gatas. ¡Ya era hora, hija, ya era hora!
Me gusta Zoe Kazan. Me gusta mucho, muchísimo Zoe Kazan. Reí y lloré como una magdalena en Ruby Sparks y disfruté con ella en Amigos de más. Disfruté casi tanto como con Bill Murray en Olive Kitteridge. Vamos, que disfruté unos pocos, poquísimos minutos de ambos. Niña, ¿Qué le has hecho a esta industria que no te dan minutos? Cualquiera diría que estás marcada, que te han marcado. ¿Quién te ha marcado, niña? Espero que no fuera tu abuelo.

Me gustan los secundarios de lujo, me gusta Nueva York, me gusta David Simon. Y, por encima de todo, me gusta que se joda el espectador medio.

Me gusta.

 

  • Serie: The Deuce (Las Crónicas de Times Square)
  • Dónde verla: HBO
  • Recomendada para: Aquellos que les guste el estilo de David Simon. El porno sólo es secundario.

 

De resurreccionistas y asesinos

Lo primero que pienso al ver el reparto de Las crónicas de Frankenstein es “¿Cómo va a morir esta vez Sean Bean?” Tres cosas tengo claras: No será a manos de James Bond ni de un guerrero Uruk-Hai. Y lo que escribo no es ningún spoiler. Más de 20 muertes acumula aquí el amigo, ya sea en pantalla grande o pequeña.

Lo segundo que pienso “Esta trama, los personajes… A mí me recuerda a algo” (Una ciudad europea, un río, cadáveres en torno a él, un soldado torturado que ve cosas relacionadas con la muerte y que es reconvertido a detective antes si quiera que exista esta profesión, los niños como base de la economía -explotación, prostitución…-, religión vs ciencia… ¡Si hasta una de las protagonistas es pelirroja!) Válgame Deus. Aquí huele raro, a muerto ¡Qué peste!

Sólo añadir que esta serie es de 2015. Y no digo más, que se me va el pico. En fin, cualquiera puede decir que el argumento de Madhouse (2004) es similar al de Shutter Island (2010) pero las comparaciones son odiosas. Y en este caso, la verdad, no lo son, pero la londinense tiene una trama que a mí personalmente me apasiona y engancha: Los resurreccionistas. No en vano en mi estantería tengo “Diario de un resurreccionista”(Editorial La Felguera) y mi taza favorita tiene un simpático esqueleto de William Burke: El resurreccionista más famoso que curiosamente nunca lo fue. Sólo era un asesino con una mente empresarial.

La trama, que podemos datar en torno a 1822-27, mezcla realidad y ficción no a partes iguales (Yo si quiero 100% realidad veo un documental de la 2) pero su actor protagonista así como el reparto en general que mezcla personajes ficticios con históricos (Mary Shelley, William Blake…) hace que el espectador quiera hacer maratón de sus 6 capítulos y que por ende se aprenda la macabra cancioncilla de Oranges and Lemons que tararea sin parar Alice.

Ahora sólo queda esperar a que pongan en antena su segunda temporada. Y que se haga la segunda temporada de su vecina española.

 

 

  • Serie: Las crónicas de Frankenstein
  • Dónde verla: Netflix
  • Recomendada para: Aquellos que vieron Penny Dreadful por algo más que por Eva Green

Don’t trust the B…

Ni Jessica Jones, ni mucho menos The Defenders. Nop. La mejor serie que ha protagonizado Krysten Ritter es Apartamento 23. (Aunque su título original es mucho más divertido que en español, que es un poco sosaina)

Y es que la vida de Chloe es total: Su mejor amigo es James Van Der Beek y si tiene que vetar a una de sus novias la veta y punto. Su vecino es Eli y lo mismo sirve de mirón que de psicólogo. Robin es su vecina acosadora ex compañera de piso y su nueva compi June va a vivir en sus propias carnes el síndrome de Estocolmo. Bueno, más bien de Nueva York.

Manda la lógica a paseo, como en un capítulo de Los Simpsons (Bueno, menos en el 11×17) y disfruta de esta serie casi desconocida y de su humor irreverente. Una pena que sólo tenga dos temporadas pero lo bueno si breve… ¿No? Trust me.

“I’m not perfect and no snitch, but I can tell you she’s a B… Nanananananananana nanananananananana”

 

  • Serie: Apartamento 23
  • Dónde verla: Netflix
  • Recomendada para: Los que se pasaron al lado oscuro cuando vieron New Girl

Sagaz Saga

Al igual que Carrie Mathison es la protagonista indiscutible de Homeland, Saga Noren lo es también de Bron/Broen. Estas mujeres comparten algo más que el color de pelo pues una es bipolar (diagnosticada) y la otra asperger (Sin diagnosticar, al menos que se sepa hasta el momento en la serie)

O lo que es lo mismo: Sus particulares formas de entender el mundo que las rodea están recogidas en el DSM-V. (Bueno, pues vaya cosa. Si usted piensa que se libra haga “click” en la wikipedia si no tiene este manual a mano en su estantería. Verá qué risa, tía Felisa. Va a salir de internet con más enfermedades que cuando entró)

Y es que de todos es sabido que la genialidad y la locura están separadas por una línea muy delgada. Y no precisamente roja ni fosforescente. Porque para meterse en la mente de un asesino, de un psicópata… Hay que pensar como él. O lo que es lo mismo: Hay que ser capaz de pensar como lo haría una mente psicopática sin serlo y sin cruzar esa línea que el Dr. Lecter cruza a diario como el que va comprar pan (Que debe ser de los pocos comestibles que compra este señor).

Si vas a llevar a cabo una venganza coreana (O sueca. O danesa) más te vale no cruzarte con Saga.  Avisado quedas, espectador.

Si eres nuevo en el maravilloso mundo de Saga te recomiendo encarecidamente que empieces por el principio, vamos, por la primera temporada. Y más te vale que te acerques con el estómago vacío y con un paquetito de pañuelitos. Sobre todo si es la primera vez que exploras estos mundos. Aunque, claro, si tan siquiera parpadeaste con la trilogía de la venganza o con los casos del departamento Q o si el capitulo de Masters of Horror llamado Imprint no te dejó huella vas a flipar con los métodos de tortura retorcidos y psicológicos que se gastan por el norte de Europa.

Si es la tercera vez que te adentras en el maravilloso mundo de Saga supongo que ya te habrás dado cuenta que su mundo no es tan maravilloso. Saga siente como el resto de los mortales aunque no sea la más común de ellos. Ser un policía extremadamente competente no es fácil. Y si a eso le sumas que es mujer y con una particular forma de entender el mundo pues ya tenemos el paquete completo, que ríete tú de la discriminación por sexo. ¡Ja! Como si fuera la única.

En fin, Saga: Que no hago maratón de la tercera temporada porque me faltan horas. Así que si tenéis horas, ya estáis tardando. Que el que avisa no es traidor.

  • Serie: Bron/Broen (El puente)
  • Dónde verla: Netflix
  • Recomendada para: Si te gustó la copia te gustará la original. Para los que no sólo se enamoraron del plumas de Marcella